Juan Pablo Bonet

Juan Pablo Bonet

Todos los años, el primer domingo de febrero, la Asociación de Sordos de Zaragoza acude a Torres de Berrellén, y depositan un ramo de flores ante la estatua que Juan Pablo Bonet tiene en la plaza que lleva su nombre. Incluso, algún año, los participantes han venido de toda España.

Pero ¿quién era Juan Pablo Bonet?

Pues fue el escritor del libro “Reducción de las letras y arte para enseñar a hablar a los mudos”, editada en Madrid en 1620 y que rápidamente fue llevada a otros países. Juan Pablo, no inventó la manera de enseñar a los sordomudos (otros trabajaron en ese campo antes que él), cosa que él siempre dijo, pero sí fue el primero en escribir un libro sobre el tema, que luego sería la base para todos los trabajos posteriores, tanto en España como en el extranjero, modificando además en parte las enseñanzas de sus antecesores como Ponce de León.

Juan Pablo Bonet

Durante siglos, al mismo tiempo que se le alababa por su obra, otros le acusaban a Juan Pablo Bonet de ser “discípulo” de Ponce de León, otros plagiador de las enseñanzas del mismo, “acusa que algo queda” pero Ponce enseñaba partiendo de la escritura, escribir la palabra que identificaba con objetos. En Juan Pablo, en su obra, el interés es la fonética; libro – en palabras de Orellana y Gascón (1930)- de donde hemos tenido que beber todos los educadores de sordomudos.

La obra consta de tres partes en la que trata de la reducción de las letras y su origen, así como de las reglas para enseñar a los sordomudos y unas observaciones acerca de las lenguas griega y latina, aritmética, etc. En el capítulo VIII dice: “a las letras no se les puede dar los nombres compuestos que el uso ha introducido (eme, efe, ese) sino simple”; en el capítulo X comenta: “la razón por la que los niños tardan tanto en aprender a leer, y pruebase ser la causa que lo dificulta la nominación de las letras con que los enseñan. “Porque un tiempo gastan en saber los nombres de las letras y otro en saber no aprovecharse de ellas. Se debe reducir las letras a la fonética”. También indica cómo se debe poner los gestos, etc., para realizar esa fonética

Él no es un maestro, es un erudito (se cree que sabía varios idiomas y lenguas clásicas, conocimientos de lingüística y filología…) al servicio de Condestable de Castilla, Juan Fernández de Velasco y de Guzmán, una familia con problemas hereditarios de sordera.

Su Biografía

Según donde haya leído por primera vez sobre Juan Pablo Bonet, el lector creerá que nació en 1560 o en 1579, en Jaca para algunos, en Torres de Berrellén, para la mayoría; Juan Martín Pablo, o sólo Juan Pablo, que era clérigo, o que no; su carrera político-militar es muy variable. Por ello, para su biografía nos vamos a basar en el libro Juan Pablo Bonet, Su tierra y su gente de Ramón Ferrerons y Antonio Gascón, de la Diputación de Zaragoza, por ser el trabajo más reciente sobre la figura de Juan Pablo Bonet y a nuestro entender más riguroso.

Juan Pablo Bonet, (Pablo es apellido, no nombre) no es Juan Martín Pablo Bonet como siempre se ha dicho (éste era un hermano pequeño de nuestro Juan Pablo, el cual murió a la edad de seis años). Nació en la Villa del Castellar, (Torres de Berrellén, antes llamado Torres, “pertenecía” a esa villa o viceversa (ver la historia del Castellar y el municipio en la correspondiente página de esta misma web), en el año de 1573, bautizado en la parroquia de San Pedro (de arriba) y no de San Andrés (de abajo), trasladándose en 1574 con toda su familia a Torres. Hijo de Juan Pablo de Cierreta y María Bonet Guerguet.

Miguel Bartolomé Bonet, bisabuelo de nuestro ilustre personaje, nació en Jaca, y casó en el Castellar; su hijo primogénito Francisco Bonet, natural y vecino del Castellar, casaría aquí con Gracia Guerguet, natural también de la misma villa, que con su hermano Joan Guerguet pertenecía a una familia de labradores acomodados, con origen en Alfocea. Francisco poseía importantes bienes raíces tanto en la vega como en los propios montes. Francisco y Gracia tuvieron dos hijos, Bartolomé y María.

María Bonet Guerguet se casó en el Castellar con Juan Pablo de Cierreta, natural de Tarazona, con ascendencia soriana por parte de padre, hidalgo, aunque al parecer con pocos posibles antes de su boda y tuvieron a nuestro Juan Pablo Bonet y a Juan Martín Pablo Bonet (el hermano 6 años menor y muerto después)

El hermano menor de Francisco, Juan, tío por tanto de nuestro personaje, antes del abandono del Castellar se había mudado a Alagón, donde lo hallamos residiendo con su esposa Jerónima de Gavade en 1574

Bartolomé Bonet, natural del Castellar, había ingresado de joven en el ejército real, alcanzando antes de 1593 el grado de capitán. Debió de permanecer soltero

Al morir María Bonet hacia finales de 1579 o comienzos de 1580, al año de nacer Juan Martín, casa el 3 de mayo de 1583 con Ana de Sola Clota (familia infanzona)

Por lo tanto, nuestro Juan Pablo Bonet, al poco de morir su madre salió para Madrid a muy corta edad (podría ser seis años, en 1580) en compañía de Juan Francés y ya sólo consta su presencia en Torres en dos ocasiones, en diciembre de 1583 con motivo de la muerte de su hermano, Juan Martín, y en 1588 a la muerte de su padre, aunque no se sabe donde residió si en Madrid o en Zaragoza, aunque podría ser Zaragoza , ¿estudiando?, ¿por qué vende las tierras que poseía? ¿Para mantenerse mientras estudia?.

El 6 de diciembre de 1604 ya se le sitúa en Oran. Cuando Juan Ramírez de Guzmán y Toledo, segundo marqués de Ardales y tercer conde de Teba, hijo de Luis (Ramírez) de Guzmán y Mendoza, segundo conde de Teba y mariscal de Castilla, nombrado marqués de Ardales en 1557, a cuyo linaje habían pertenecido personajes tan destacados como santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden de los dominicos y Alonso Pérez de Guzmán, más conocido por Guzmán el Bueno, sucedió el 6 de diciembre de 1604 a Francisco de Córdoba y Velasco al frente de la capitanía general de la plaza norteafricana de Orán, nombró a Juan Pablo secretario personal, con un salario mensual de 40 escudos (en el cuerpo de artillería, un capitán ganaba treinta, y cuarenta el contador, el teniente general cincuenta). Pero no verá ni uno sólo de los escudos en casi tres años en que habría de permanecer a su servicio, razón por la cual lo hallaremos en 1609 apoderando a Pedro de Aguilar, vecino de Granada y agente de los negocios del duque de Osuna, para reclamar y cobrar de la marquesa de Ardales, la viuda Ana de Cardona, y de los herederos del marqués los sueldos que se le debían.

A lo largo de esos años de servicio en Orán consta que en una ocasión cuando menos realizó al servicio del gobernador un viaje a la Península, a cuyo regreso hubo de lamentar la pérdida a manos de piratas supuestamente turcos (que también reclamará en el documento que citamos arriba: “[…] quinientos ducados poco más o menos que los turcos me robaron pasando de España a Oran viniendo de negocios del servicio del marqués mi señor”, y aún pudo considerarse afortunado al conservar, a cambio de la bolsa, vida y libertad. Si no cobró los sueldos, pues los solicita, ¿dónde consiguió el dinero que le robaron, que era el sueldo de un año?

En julio de 1607, murió el marqués de Ardales, lo que decidió a Juan Pablo a regresar a la metrópoli, en donde ya lo encontramos en septiembre de 1607. Viajaba con una pequeña esclava “que se llama Ana María de la cruz [después del bautismo de rigor] que es de edad de quatro años poco más o menos que tiene un clavico Encima de la zeja derecha Junto a la nariz y otro en la barba pequeño carrirredonda morena de rrostro nacion africana y tiene una señal de descalabradura junto al hierro de la frente […]”, es decir la marca de la esclavitud. Al poco de llegar a Madrid, el 25 de septiembre, vende la esclava y en el documento de venta se define todavía como secretario del (difunto) marqués de Ardales. Sin embargo en otro documento del mes de octubre de ese mismo año se define ya como secretario del (undécimo) condestable de Castilla, Juan Fernández de Velasco y de Guzmán, quinto duque de Frías, sexto conde de Haro y segundo de Castilnovo, el tío materno de cuya primera esposa María Girón y de Guzmán, era precisamente el difunto marqués de Ardales.

El documento citado es la escritura pública de capítulos matrimoniales entre Juan Pablo y Mencía de Ruicerezo, criada del condestable e hija de Ana de Ruicerezo, dueña de honor de la duquesa de Berganza (o Braganza) Ana de Velasco y Girón, y viuda de Alonso de Huete, aposentador que había sido del rey, en que se consigna minuciosamente la aportación de cada futuro esposo, -la dote de ella y las arras prenupciales de él. Advirtamos que aunque utilicemos la palabra criada para la futura mujer de Juan Pablo Bonet, las negociaciones financieras previas que se adivinan tras estos capítulos matrimoniales, eran moneda corriente en la alta sociedad y entre las clases acomodadas. Se casó el 19 de noviembre de 1607 y empieza su etapa en la casa del condestable de Castilla donde elaboró su tratado sobre la sordomudez, movido según él mismo explicaría por “el amor y obligaciones e la casa del Condestable mi señor, donde al presente se ve en un hermano de su excelencia esta lástima […]

Muere en 1633 en Madrid. En su testamento dejo escrito que se le enterrase en la sepultura que tenía en el “monesterio de monxas de nuestra señora de la Concepción descalzas de la villa de Alagón” o que en cuanto fuera posible se le trasladar allí desde “qualquier parte que sea”